dilluns, 29 d’octubre de 2012

Hasta aquí o hasta final de temporada. Open Raid Serralada Litoral



Hoy haré una pause en las crónicas del Campeonato del Mundo para escribir sobre otra cita, importante, otro raid que me tuvo nervioso hasta el mismo momento de la salida, a pesar de ser un raid del calendario Open (apto para todos los públicos y de nivel asequible), debería ser el raid del si o el no, el raid que me indicase como había sido la recuperación de mi cuerpo después de tenerlo parado durante un mes, la recuperación de lo que había sido el mayor esfuerzo de mi vida, el que marcase un hasta aquí hemos corrido este año, o el que dijera a por todas hasta noviembre, que es cuando tengo pensado empezar el descanso de cada año. Pues aquí tenéis unas líneas sobre lo que fue desde dentro el Open Raid de la Serralada Litoral.

A parte de todas las sensaciones que corrían por mi cuerpo y mi mente antes de este raid, esta carrera era diferente, ya que nos presentábamos con tres equipos de Sport HG – Lafuma, probando nuevas combinaciones de corredores, y en mi caso, poniendo a prueba las evoluciones de una nueva corredora que es posible se incorpore al equipo el año que viene, Isabel, al final veréis, una jabata 100%. Los otros dos equipos estarían formados por Alex y Marc, y el otro Ricky y Jordi Baus que de vez en cuando nos viene a echar una mano para completar algún equipo.

El raid, con salida y llegada en Mollet del Vallés, se presentaba como un bucle de 40 quilómetros en bici, al que se añadirían, en algunos puntos de control, pruebas especiales de escalada, bitlles catalanes, agilidad con neumáticos de camión y trekking. La sección de salida pero, sería una rápida y pequeña orientación por Mollet, donde los integrantes del equipo se separaban para ir a buscar, cada uno de ellos, la mitad del mapa que conformaba el bucle de BTT. Al escuchar estas instrucciones en el briefing, Isabel se asusta y no se siente muy cómoda con esto de “separar el equipo” y tener que manejar el mapa, pero esto de correr en equipo siempre es una ventaja, y Marc que había previsto ir a por el mismo mapa que le tocaba a Isabel, se ofrece a ir con ella, así que problema solucionado. Como no, la sección es completamente al Sprint, en nuestro grupo, nos ponemos en cabeza con Alex y Ricky, llegamos primeros a los mapa y damos media vuelta, Alex se pone a correr como un loco hacia la bici, Ricky lo sigue, y yo, por supuesto, no quiero ser menos, y les dejo la liebre mientras me dedico a analizar la primera parte de mapa. Veo un recorrido muy evidente siguiendo el mismo camino, con pocos cruces y sin pérdida, es decir, no vamos a perder el tiempo marcando el recorrido sobre el mapa.

Casualidades de la vida, llegamos a las bicis los 6 Sport HG – Lafuma juntitos, y mientras los otros se dedican a sacar el rotulador para marcar el recorrido, Isabel y yo nos calzamos las zapatillas de bici y salimos dando pedales hacia la estación de tren de Mollet, donde cruzamos el paso obligatorio de via de tren, autopista y río, para empezar la sección real de mapa. Hemos salido segundos, nos han pasado unos que se pensaban que todo el carril bici era para ellos, pero antes de llegar a la primera, los que salieron por delante ya están parados intentando encontrar la baliza donde no está, buena señal. Con esto va lloviendo ligeramente, de vez en cuando para, pero el día va a ser complicado meteorológicamente hablando. La sección nos dirige a través de polígonos industriales hacia Montornés y después hacia Vilanova del Vallés, donde nos vamos dirección a las urbanizaciones de Cal Alegre y Cal Jornet para meternos de lleno en las primeras rampas de la Serralada Litoral. Empezamos a subir por un caminito, primero ciclable, después a trozos no por culpa del barro y las raíces de pino mojadas por la lluvia, toca algún pateo hasta que llegamos, a la baliza 4 junto con el equipo que buscaba la 1 donde no estaba, y justo al momento en el que llegan Alex y Marc por detrás. Nos ponemos los tres equipos en marcha, Alex y Marc llevan un buen ritmo que vamos siguiendo con Isabel, los otros dos chicos igual, pero por las preguntas que hacen no han tocado muchos mapas en su vida, “estos en cuanto se queden solos se pierden”, le digo a Alex. Llegamos al Collado de la Roca d’en Toni, donde la sección de orientación en BTT se convierte en un roadbook que nos ha dado al principio la organización, está bastante bien hecho, pero algún cruce hace dudar un poquito. Por suerte, junto con Marc hemos corrido unos cuantos roadbooks i las dudas las resolvemos rápido. La primera parte del roadbook se acaba al llegar a una zona cercana al Castell de Burriac, donde toca dejar las bicis y subirnos a la zona de escalada. Allí nos cruzamos con el primer equipo (los que tenían prisa en la salida), mientras que pese a estar el camino hasta la via de escalada balizado, el equipo de los chicos que tenían problemas con el mapa, se pasan la entrada del camino y se van abajo, abajo y más abajo aún.

Al ser una via única, facilita por estar todo mojado, como buenos estrategas dejamos que Alex y Marc entren primero, así nosotros paramos en tiempo neutralizado y paramos unos minutos para coger aire. Isabel fue la encargada de subir la via, como buena escaladora no tiene ningún problema y en nada ya vuelve a estar abajo preparada para salir corriendo otra vez a por la bici. Marc y Alex ya se van, nosotros nos cambiamos las zapatillas y en un minuto salimos también, ha llegado únicamente un equipo más, el resto, a saber donde andan. Seguimos en roadbook, y tengo el primer error del día, me salto una de las casillas y esto nos obliga, cuando me doy cuenta, a dar media vuelta y subir por el asfalto de la urbanización donde circulamos.

Al regresar al camino correcto, más sorpresas, nos cruzamos con un equipo que nos preguntó donde estaba el inicio del roadbook, uuff! Pero si estais almenos en la casilla 4 ya! Y la sorpresa aun mayor, después un pelotón con el que iban Ricky y Jordi preguntando lo mismo!! A ellos, más atención, les enseño en que casilla estamos nosotros a ver si les puede ayudar para llegar a la escalada, allí les dejamos mientras acabamos de subir hasta las bitlles catalanes, Isabel me adjudica la prueba, y haciendo gala de mi pésima puntería no toco ni una!! Siempre nos quedará la bonificación de la chica!! Seguimos bajando hacia Vallromanes junto con el equipo número 3, que parecen de la zona y conocen bien los caminos, pero cuando el mapa se vuelve técnico, esto no vale, ya que en la baliza 9 tenemos la suerte de encontrar el caminito que sube directo a la baliza, está embarrado, pero la principal dificultad es que coincide con una de las bajadas de la Trinxacadenes, una marxa en BTT de estas multitudinárias, nos toca hacer toda la subida pateando, pero al final resulta ser que el equipo al que acompañábamos y también Marc y Alex no han encontrado el camino y pierden tiempo para llegar a la baliza. 

Al llegar a Vallromanes, a parte de ver la llegada de la Trinxacadenes, toca la prueba de agilidad con ruedas de camión, un circuito de pocos metros para destensar las piernas de dar pedales. Al acabar con las ruedas, una última subida con la bici hasta el control cerca del Castell de Montornés, donde Isabel ya empieza a notar el cansancio y hay que animarla para que acabe de llegar arriba, bajamos el ritmo y subimos hablando para que le pase más rápido la subida, hecho! Es hora del trekking, sin dificultad, desde mi punto de vista demasiadas balizas dejaban muy poca flexibilidad en la elección de itinerario, es decir, todo demasiado evidente. Después la última bici, ya casi toda en bajada hasta Montornés y Mollet donde llegamos de nuevo al pabellón de donde habíamos salido, ahora ya, con un sol espléndido!

La última sección, una orientación con preguntas por la ciudad, con una prueba especial de puntería futbolera, si fuimos malos con las bitlles catalanes, con el futbol aun peor, es decir, el mismo resultado, cero patatero! En esta última sección, nos pilla el tercer equipo, pero conscientes de la bonificación de la fémina los dejamos ir, no sin antes el último esprint de la chica del equipo, que demostró sus ganas de competición, sacando fuerza de donde ya no tenía para restarles todos los segundos posibles y entrar juntos en meta, donde marcamos una fantástica posición en la general.

No os voy a aburrir más, segunda posición con un equipo debutante, físicamente muy fresco, o sea que la conclusión es, como os había escrito al principio de la crónica: A tope hasta final de temporada!

dissabte, 27 d’octubre de 2012

Los días anteriores a un Mundial... empezamos con las crónicas

Como todos sabéis, esta entrada de blog, a parte de empezar a contaros una experiencia brutal, es una muy buena noticia, una noticia que significa que mi mente está ya en orden, mi cuerpo recuperado y con ganes de contaros a todos lo que viví en mi experiencia más bestia en raids de aventura. En esta primera crónica, os contaré una de las partes más duras, mentalmente hablando, del Raid in France, la preparación y el pre-raid.


El material para caiac

Estuve durante muchos días, casi os diría que durante más de 3 meses, preparando minuciosamente todos y cada uno de los puntos que se pedían en los 3 eternos folios de “racer mandatory equipment”, menos mal que Ruben , el capitán del equipo, se encargaba del “team mandatory equipment”, pobrecito, esto añadía 2 folios más a su trabajo! Fue sobretodo el material acuático el que me costó más, entre chalecos, navaja, casco homologado de aguas bravas, junto con el elitismo que tienen en la cabeza algunos clubes de caiac de la provincia, me obligó a comprar todo el material de agua por internet, que para un inexperto en el tema como yo, podría haberme llevado a un fiasco al recibir en casa el material. Menos mal que miré y remiré todos los detalles de cada artículo que compraba a los amigos gallegos de Kailua Rule, que a parte atendieron a todas y cada una de mis dudas con gran amabilidad. Otro gran quebradero de cabeza fue la maldita caja para la bicicleta! A los amigos de la organización, no se les ocurrió nada más que la genial idea de pedir como material obligatorio una caja de material impermeable de dimensiones concretas, con la restricción de que ellos proveían unas 60 cajas ¿perdón? ¿He dicho 60? Efectivamente! Pero si había cerca de 250 corredores!! Una locura!! Y para variar, llegué tarde en el encargo y ya no quedaban… teniendo que recurrir al comodín de Bauhauss y utilizar un “baúl de jardín”, de dimensiones ligeramente más pequeñas que me obligaba a desmontar manillar y horquilla para cerrarla, un añadido más a todos los nervios que ya llevaba acumulados, al final… no sirvió y conseguí una caja de la organización por un muuuuuuuuy módico precio.

Las salidas nocturnas con Joan y Alex, no nos ibamos de fiesta... 

Pero bien, vamos a la parte de sudor y lágrimas, ya sabéis, sobretodo mis compañeros habituales de equipo, que mis entrenamiento previos a la carrera se basaron en hacer quilometradas y muchas horas seguidas, de día y de noche, cansado, descansado o con sueño, no importaba, en carrera las condiciones serían y fueron mucho peores, pero el cuerpo tenía que adaptarse al esfuerzo continuado. La travesía íntegra en BTT por las Gavarres de ida y vuelta y de noche con Joan y Alex, las 6 horas de remo en Sau con Manel, Alex, Gemma y Jana (ida y vuelta del pantano en bici desde casa), el maratón y medio por la zona de Vallter en solitario para entrenar en altura, y las tardes de prácticas de cuerdas con Raul, fueron las sesiones que, a priori, deberían ayudarme a superar este gran reto, y creo que así fue.

Ya acercándonos al día de la carrera, el “gran movimiento” empezó el día 10 de setiembre, mi cumpleaños, cuando después de despedirme en el trabajo, al llegar a casa, cargué todo el material en el coche para el día siguiente. El día 11 de septiembre, Diada Nacional Catalana, cuando todo el mundo se iba a Barcelona para asistir a la multitudinaria manifestación, yo me iba a recoger a German de Adventure Feel, que sería reportero de la carrera, para marcharnos a Niza y reunirnos, en casa de Ruben y Laurence con todo el equipo. Hablando, hablando, el viaje se me hizo corto, y sobre las 9 llegamos a Niza sin ningún contratiempo. Allí conocí por primera vez a todos los compañeros de equipo, había hablado ya por teléfono con Henry y con Ruben, pero nunca les había visto las caras, y de Claudia no había ni oído su voz. A parte, Laurence, pareja de Ruben y sus padres, que serían nuestros supporters más cercanos antes de la carrera. Después de conocernos y hablar un poco, descargar el coche para evitar cualquier robo y cenar una deliciosa lasaña antes de detectar el primero de los síntomas que me hacía dar cuenta de que esto era muy grande, que estaba en un mundial, una entrevista en directo para la televisión colombiana de todo el equipo.

La primera noche en Niza, todo el equipo junto por primera vez

Al día siguiente, después de dormir un mínimo, tocaba irse hacia la línea de salida, fue un viaje largo desde Niza hasta Argentiére-la-Besse, donde nos dio tiempo a llegar justo cuando cerraban las mesas de acreditación, tocaría presentarse al día siguiente, pero al menos tuvimos tiempo de ver la pedazo de infraestructura montada e irnos a cenar una buena pizza para luego ir a dormir a la Gîte que teníamos alquilada.

La habitación en la Gîte d'Étape, material por todas partes!

A partir del día 13 de septiembre, si empezó el verdadero estrés. Para el proceso de aceptación en carrera del equipo, revisión exhaustiva de todos y cada uno de los elementos que estaban en la lista de material, fijaros en el detalle, se pedía un saco de dormir de mínimo 270 gramos, pues hasta esto pesaban en una balanza! Increíble! A pesar de todo era para nuestra seguridad en carrera. Después de la exhaustiva revisión, tocaba la parte final, la demostración de manejo de cuerdas y la foto de equipo. Como siempre tocó a casi todos comprar alguna u otra cosa que no pasó la verificación, pero puedo decir orgulloso que gracias a la detallada preparación que hice, no me faltó nada que tuve que comprar a parte! Primera victoria!


Preparados para la prueba de cuerdas

Qué nos cabe y que no, dificil decisión

Una vez todo firmado, tocó ir a la ceremonia de apertura del campeonato, donde se nos entregó el dorsal y el roadbook de carrera, vaya paliza nos esperaba! Secciones para aburrir con muchísimo desnivel y muchisimas horas, pero por el momento, lo que importaba era el orden de entrega de bidones y cajas por parte de la organización, esto nos servía para planificar las bolsas de comida y el material/ropa de recambio que queríamos encontrarnos en cada punto de asistencia. Lo mejor de todo, y con lo que no contábamos, cada caja o bidón, tenía una restricción muy muy importante, el peso que nos e podía sobrepasar. Una vez puesto en cada caja el material obligatorio, quedaba ya poco peso extra para la comida, y menos para líquidos extras!! No se como lo hicimos, pero nos tocó sacara muchísima de la comida prevista inicialmente, y aún más líquido, sobretodo isotónicos y estimulantes. Tocaría salir con lo que nos permitían, para todos las mismas condiciones…

Aspecto impresionante del briefing de carrera. Aquí estaban los mejores del mundo!

Y una vez entregadas las cajas, pasó el estrés pero empezó el retortigeo de estómago, los nervios, ya que estábamos a pocas horas del prólogo y a poco más de 8 horas de la salida oficial del Raid In France, Adventure Race World Championship 2012.

El equipo luciendo el dorsal 59 a la salida del briefing. Con todo Ríos y Canoas!