dijous, 20 d’agost de 2015

RaidAran 2015, a un paso del podio en las series Europeas

Hace ya 3 semanas que tengo pendiente escribir esta historia, y es que esta va a ser larga, va a ser la historia de la carrera del año, al menos, la que ha sido por sorpresa, mi carrera del año. Digo por sorpresa ya que es una carrera en la que yo no debía correr, y ha sido una carrera donde hemos demostrado dónde podemos estar y que nuestra fuerza está en nuestras mentes, nunca nos rendimos y que aunque todo se ponga cuesta arriba, muchas veces solamente hay que darle la vuelta… así ha sido nuestro Raidaran 2015, disfrutadlo, nosotros lo sufrimos…

No quisiera irme por las ramas en el pre-carrera, ya que siempre es el mismo, en esta ocasión, por motivo familiares tuve que sustituir a Ricky dentro del equipo, una pena para él, los días antes de la carrera, preparar material, hablar con el resto de equipo Lupe, Isabel, Dani y Alex y acabar de ultimar detalles. El día 1 de julio, jornada de coche hasta Les, en la frontera de Catalunya con Francia en la Vall d’Aran, instalarnos en el càmping, por la noche briefing de carrera, donde empiezan las primeras dudas, después más preparación de material, compra de comida, marcar mapas… nos fuimos a dormir tardísimo, y con el calor horrible que hacía, no dormimos casi nada!

EL día siguiente, 2 de julio, tocó levantarse muy pronto, cargar todo el material en el coche y conducir hasta la línea de salida, situada en Salardú. Con algo de retraso, a las 10:00 se dio la salida y a partir de aquí, os iré contando sección a sección las penúrias y alegrías que fuimos viviendo.

S1: Salardú – Salardú. Orientación urbana. 3 km / 50 m D+.

Una pequeña sección de las que se hacen  a muerte, para colocar en fila india a los equipos, 5 balizas sencillas con alguna complicación por estar en un mapa ortofoto donde no se ven del todo bien las callejuelas de los pueblos de montaña, pero lo superamos sin problemas, manteniendo muy bien el ritmo con los equipos Vallfosca y Trangoworld.

S2: Salardú – Salardú. BTT + Trekking. 28 + 5.5 km / 880 + 360 m D+.

La primera sección seria, la primera era broma ;). Tocaba subirse a la bicicleta, y encarar la subida hacia los Baños de Tredós. Después un bonito trekking dando la vuelta al Lac Major de Colomèrs, después tocó volver a la bici y volver a bajar a Salardú por un sinuoso single track al lado de un barranco de 300 metros que ya hizo soltar las primeras lágrimas al equipo. Conseguimos mantener un buen ritmo de carrera, como siempre manteniéndonos más o menos en la cabeza del grupo de carrera, junto a los equipos Dutch Adventure Leopard, holandés, y el Xttr63 francés. Antes de llegar a Salardú una dura sorpresa para subir hasta el pueblecito de Unha y bajar después hasta la transición. Allí nos esperaba Lupe, nuestra asistencia toda la carrera, acompañada también de mis padres que habían venido a ver, si esta vez si me veían pasar!

S3: Salardú – Pla de Beret. Trekking + Via ferrata. 24 km / 1440 m D+.
Si la sección anterior fue la primera seria, ésta era la primera dónde se debía empezar a pensar en la estrategia, ya que entraban en juego las balizas obligatorias y opcionales, cuáles ir a buscar y cuáles no, con esto se empezarían a definir, no los equipos ganadores, sino los equipos que no ganarían… La sección empezaba con la aproximación a la via ferrata del Poi d’Unha, con una baliza optativa de 20 puntos que decidimos ir a buscar. Llegados a este punto quería callarme, pero habiendo leído no sé cuantas crónicas de corredores que sufrieron un golpe de calor en la ferrata, os voy a confesar que allí lo pasé mal. La via ferrata fue un paseíto de más de 3 horas anclados en la roca, orientación sur, a primera hora de la tarde y con un calor horrible. Llegué al final de la ferrata destrozado, sin fuerza y sin apenas agua igual que el resto del equipo, la cosa no se ponía bien para seguir con el recorrido pensado para ir a atacar las dos balizas optativas siguientes subiendo al Tuc d’Arenho (2523 msnm) y al Tuc dera Pincèla (2534 msnm). El equipo entendió la situación, yo cedí el mapa a Dani y me centré en recuperarme. Deshicimos el camino de aproximación a la ferrata, después en dirección al pueblo de Baguergue, para subir de nuevo a la zona de la Cap dera Cometa des Calhaus, cerca de los 2200 msnm remontando una aburridísima pista durante quilómetros y quilómetros. Aquí vivimos una situación curiosa, al subir por la pista nos íbamos cruzando con equipos que bajaban, nos extrañábamos mucho a cada equipo, ya que nosotros teníamos muy claro que para cruzar después hacia el Pla de Beret lo haríamos a nuestra manera, orientando en alta montaña como nos gusta, fue un flanqueo de lo más auténtico, a rumbo montaña arriba buscando el precioso Colh des Clósos a 2500 msnm, después ya enlazábamos con un sendero que nos bajaba por la parte norte hasta el Pla de Beret dónde conseguimos llegar justo cuando caía la noche más oscura. Allí nos enteramos que solamente 3 equipos nos habíamos atrevido con el flanqueo directo, y que habíamos ganado un tiempo muy valioso en carrera.

S4: Pla de Beret – Esterri d’Àneu. BTT. 75.5 km / 2650 m D+.

Llegaba con esta sección la primera noche en carrera, una primera noche para irnos acostumbando a la oscuridad pirenaica y con una sección que la hicimos más fácil de lo que parecía. Inicialmente se salía por el Pla de Beret en dirección al bucólico y fantasmagórico de Montgarri. El pueblo abandonado, iluminado por la luz de nuestros frontales y la ténue luz que salía por los ventanales de la iglesia, un gran espectáculo. A mitad de sección se encontraba el llamado “bucle de la muerte”, un bucle de 3 balizas optativas que sumaban 40 quilómetros y prácticamente todo el desnivel de la sección, al tratarse de optativas, no nos metimos allí y pensamos que a ver quien habría sido el loco para meterse, alguna luz se veía montaña arriba. Siguiendo durante toda la noche el cauce del río Noguera Pallaresa, el recorrido continuaba visitando las poblaciones de Alós d’Isil, Isil, Borén y Sorpe, hasta llegar al último tramo en bajada por la carretera del Port de la Bonaigua donde bajamos a velocidad de vértigo hasta Esterri d’Àneu donde una cena rápida y el cambio de ropa nos preparó para lo que venía por delante.

S5: Esterri d’Àneu – Llavorsí. Trekking. 41 km / 1810 m D+.
Seguiamos en la oscuridad de la noche pirenaica y tocaba hacer frente a un trekking exigente y muy psicológico. Analizando el mapa, me di cuenta de que los últimos 15 quilómetros del trekking transcurrían por un PR que habíamos hecho años atrás en un raid de Campeonato Universitario, se trataba de un PR perdedor, ligeramente señalizado y muy monótono. Así que nos pasamos la noche medio trotando, medio andando intentando ganar metros a la noche. Con las primeras luces del día, llegamos al pueblo de Berrós Jussà, donde empezaba el temido PR que nos conduciría hasta Llavorsí. Este tramo fue lo esperado, la primera noche sin dormir nos pasaba factura y la monotonía hacía que nos durmiéramos de pie. Por suerte, a nuestro paso por el pueblo de Aidí tuvimos un encuentro agradable, nuestro Arthur particular que nos acompañó prácticamente hasta Llavorsí. Con Arthur íbamos jugando, él iba saltando piedras y nos iba marcando el ritmo y el camino, almenos el perro nos tuvo entretenidos. Llegamos a Llavorsí ya a media mañana, en uno de los cortes horarios más importantes de la carrera, que superamos con mucha suerte y en muy buen tiempo.

S6: Llavorsí – Rialp. Ráfting. 18 km / 0 m D+.
Como os decía esta sección tenía una puerta horaria muy importante. El acceso al ráfting se abría a media mañana y se cerraba a las 14:00. Si no se llegaba a Llavorsí en este horario tocaba hacer un recorrido extra en BTT que era una auténtica penalización en tiempo y físico, con muchíssimo desnivel a superar y más quilómetros. Llegar antes también suponía que el equipo debería esperar con la consiguiente pérdida de tiempo durante el que se podrían haber cogido balizas. Por otra parte, llegar muy justos al cierre también pasaría factura de ir apurados en tiempo para los cortes siguientes. Afortunadamente llegamos justo cuando se abría el acceso a la primera bajada, entre prepararnos con el material cojimos la segunda bajada. Sinceramente yo no hice ni una palada con fuerza en la bajada, se trataba de reponer fuerzas en una sección divertida y refrescante. A pesar del agua, mi cuerpo empezaba a notar el calor que apretaba durante el día, y al salir del agua noté que mi cuerpo estaba literalmente hirviendo, así que me tomé mi tiempo en la transición para comer bien, beber agua y líquidos frescos y echar una cabezadita durante 10 minutos, aunque poco, algo ayuda siempre.

S7: Rialp – La Torre de Cabdella. BTT. 35 km / 1190 m D+.
Tocaba de nuevo montarse en la bici para la siguiente sección, a primera hora de la tarde con un calor sofocante. La sección se dividía prácticamente en 2 mitades, la primera de ellas, una subida interminable hasta la estación de esquí abandonada de Llesuí, y la segunda la correspondiente bajada hasta la Torre de Cabdella en el corazón de la preciosa Vall Fosca. En la subida hasta el pueblo de Llesuí íbamos visitando todas las fuentes, aspersores, charcos y mangueras que sacasen agua, para beber o simplemente para echárnosla por la cabeza y refrescarnos. Tengo que confesar que yo acabé sentado dentro de un abrevadero con agua hasta el pecho, y lo bien que se estaba allí dentro! En la subida hasta la estación de esquí nuestra chica maravillas sufrió de lo lindo, con piel de gallina, temblores, mareos… los síntomas de un golpe de calor. La sentamos un rato en la sombra, la refrescamos con el agua que nos quedaba y la reanimamos para seguir. Agradecer la compañía y las palabras de los amigos de Vallfosca y raidaventura que nos ofrecieron todo lo que tenían de líquido y sales para ayudarnos. Al final coronamos la Collada d’Altars a 2400 metros, para empezar una bajada vertiginosa, rapidísima y en la que tuvimos una orientación impecable hasta la Torre de Cabdella, allí alcanzamos y dejamos atrás a algunos de los equipos que nos habían adelantado en la subida. Bajamos a todo lo que pudimos, ya que de nuevo, un corte horario nos esperaba para la siguiente sección, esta vez con menos suerte, o no…

S8: La Torre de Cabdella – La Torre de Cabdella. Trekking + barranco. 9 km / 380 m D+
El corte horario de entrada a la sección del barranco era doble, ya que había que entrar a la sección antes de las 20:00 y llegar al barranco antes de las  21:00, nos faltó muy poco, llegamos a final de sección a las 20:07. Nosotros somos un equipo que nos conformamos con lo que nos vamos encontrando, pero en aquél momento nos encontramos un grupo de equipos que habían sido cortados por pocos minutos. Nosotros tuvimos una idea muy clara de lo que teníamos que hacer, seguir con la bici a la siguiente sección, pero otros equipos no aguantaron la presión psicológico y perdieron mucho tiempo en esta transición, algunos de ellos directamente subiéndose al coche para llegar a final de sección, y otros no llegando al final de la siguiente sección con el nuevo corte a medianoche. Nosotros fuimos los únicos en esta situación que seguimos adelante. Esta situación junto a que solamente 3 equipos habían entrado al corte del barranco, hicieron que nos colocásemos en la 4ª posición en carrera, y que si no nos pasaba nada a nosotros ni a los de delante allí estaríamos al final.

S9: La Torre de Cabdella – Pantà de Sallente. BTT. 33 km / 1170 m D+
En esta sección nos cayó la segunda noche en carrera. Después de unos días muy calurosos, por fin la temperatura bajaba unos grados y nos ayudaba a pasar mejor las horas. Como os he contado esta sección fue clave para nuestra clasificación en carrera, ya que pocos equipos de los que quedamos cortados en el barranco la completamos en bicicleta y llegando al corte de la medianoche para salir a la siguiente sección. Si bien la sección era un recorrido salvaje por alta montaña que únicamente incluía balizas optativas, había una escapatoria muy fácil siguiendo por el valle la carretera hasta el pueblo de Cabdella y después hasta el pantano. Allí nos dimos cuenta del cansancio que llevábamos acumulado, ya que en casi 48 horas de carrera no habíamos dormido ni un minuto. Íbamos muy lentos pedaleando por la carretera, nos adelantaron unos 5 o 6 equipos de aventura que por el hecho de ir pudiendo descansar nos sacaron las pegatinas casi sin verlos, y a mi me empezó a entrar la preocupación de que la carretera no se acababa nunca y no llegábamos al corte horario, con esto también el mal humor y las palabras poco amables hacia mis compañeros cuando alguno de ellos perdía un segundo sin importancia en una carrera de 4 días. Pero por fin llegamos, y en tiempo.

S10: Pantà de Sallente – Taüll. Trekking. 25 km / 1280 m D+

La esperada sección 10 por fin llegó, y digo esperada porque esta sección, se dividía en 2 partes, ya que más o menos a la mitad del recorrido, se hacía un vibouac en alta montaña que significaba una parada obligatoria para todos los equipos de 4 horas que, sin lugar a dudas, aprovecharíamos para dormir. El trekking lo empezábamos cargados, ya que había que subir hasta la falda del Port de Rus (2668 msnm) todo el material para la parada, esto significa, ropa de abrigo, sacos de dormir, 2 tiendas y algo de comida y bebida para poder pasar la noche y la mañana siguientes. El trekking empezaba volviendo atrás por la carretera por la que habíamos venido durante unos 2 kilómetros, momento que aprovechamos para repasar los equipos que llegaban o no llegaban al corte de la medianoche, sobre todo a los raidaventura.org con los que estábamos en lucha directa antes del barranco. Dejado atrás el pueblo de Cabdella volvíamos a la montaña pura, dirección a la falda del Port de Rus. Una sección aparentemente fácil, fue un verdadero quebradero de cabeza por el cansancio y el sueño que llevábamos. Nuestra táctica había sido no parar a dormir hasta la parada obligatoria, estábamos a punto de conseguirlo, pero también al punto de echarlo todo a perder y no poder casi ni avanzar a pocos metros del vibouac. Los últimos kilómetros se hicieron eternos, con un miedo absurdo de pasar de largo la zona de vibouac, algo imposible, saltarse una zona con 20 tiendas de campañay 40 frontales en un valle de 200 metros de ancho con visibilidad máxima, hay que ser muy tonto para hacerlo. Pero bien, sobre las 3 de la madrugada conseguimos llegar y para nuestro tiempo de carrera durante 4 horas, en las que, a pesar de oler a humanidad y tener 3 piedras clavadas en la espalda, dormimos como los ángeles en un descanso más que merecido.

Sobre las 7 de la mañana tocaba salir de nuevo, así que tenía que estar antes de esta hora ya todo recogido. Recuerdo una mañana fría, íbamos abrigados con pantalón y chaqueta Gore-Tex recogiendo, pero recuerdo también un paisaje fantástico del sitio en el que habíamos pasado esta noche tan corta. La segunda parte del trekking la superamos sin complicaciones, coronar el Port de Rus y emprender una larga bajada hasta Taüll donde clavamos una orientación no muy difícil pero que a alguno se le atragantó. A media mañana nos plantamos ya en el pueblo que nos daba la bienvenida al Valle de Boí, con la preciosa iglesia románica de Sant Climent de Taüll y Lupe con un buen desayuno para coger fuerzas en el tercer día de carrera.

S11: Taüll – El Pont de Suert. BTT. 22 km / 330 m D+
Una sección que empezábamos con mucho miedo, ya que el recorrido descendente iba siguiendo hasta el final el llamado “Camí de l’aigua”, un PR que cruza todo el Valle de Boí hasta El Pont de Suert, y que Álex, Dani y yo recordábamos del Raid del Segre 2013, que lo hacíamos en dirección ascendente y que era un sendero intransitable en bicicleta que nos hizo tener pesadillas despiertos. A pesar de todo, al cabo de los kilómetros nos dimos cuenta que el camino en sentido descendente era hasta divertido, lo habían arreglado mucho y casi no había que poner ningún pie en el suelo para superar obstáculos. Así nos plantamos en El Pont de Suert al mediodía, nuevamente con un calor infernal.

S12: El Pont de Suert – El Pont de Suert (Pantà d’Escales). Caiac + Trekking + Escalada. 31 km / 400 m D+
La sección que nos comería el tercer día de carrera no tenía ni una sombra, ya os podéis imaginar el sol que pega en medio de un pantano, a día de hoy aún tengo el short marcado en los muslos de la tostada que nos tocó sufrir. La sección empezaba con un trekking desde el pueblo hasta el embarcadero del pantano, unos 4 kilómetros donde ya tuvimos que cargar con todo el material, bolsas estancas, chalecos, remos… menos mal que no teníamos que portear los caiacs! Después tocaba hacer un caiac por el pantano, con un buen número de balizas y puntos a sumar, una de ellas con una prueba especial de escalada. Nos dedicamos a seguir el orden de las balizas (no como otros equipos que se montaron un buen rogaine acuático), y sobre todo a calcular muy bien los tiempos de ida y vuelta, ya que se acercaba otra puerta horaria muy importante en la S14 que marcaría la recta final de carrera. Con este buen planteamiento hicimos la prueba especial que nos daría puntos y conseguimos 2 horas de bonificación ya que los 4 conseguimos completar la via de escalada de 5º grado (no se puede pedir más después de 55 horas de carrera), y decidimos dejar un par de balizas, las más lejanas para poder llegar a tiempo. Hicimos una vuelta al embarcadero muy rápida, un trekking de vuelta al pueblo corriendo todo lo que se podía y conseguimos llegar muy justitos en nuestra previsión de tiempo, pero lo conseguimos!

S13: El Pont de Suert – Refugi de Conangles. BTT. 47 km / 1650 m D+
Acabada la sección acuática, tocaba volver a montarse en la BTT, una nueva sección ascendente hasta el Refugi de Conangles, en la boca sur del Túnel de Vielha. La primera parte de la sección, aún con luz diürna, fue muy tranquila y bonita, remontando el curso del Noguera Ribagorçana, visitamos los pueblos de Montanui i Vilaller con sus bonitos pastos alrededor. Lo complicado vino a partir del pueblo de Senet, primero remontando la presa del Pantano de Baserca y unos bonitos piques con el equipo Euskal Abentura para ver quien aguantaba más en las rampas de subida (por supuesto tenemos dignidad y no nos dejamos vencer tan fácilmente), y después con un camino muy roto en el que casi no se podía pedalear hasta el refugio de Conangles y en el que nos cayó la noche encima. Finalmente llegamos aunque destrozados física y mentalmente pocos minutos después de la medianoche. Lupe nos preparó una cena rápida aunque muy apetecible, nos abrigamos y a seguir en una nueva noche de aventuras.

S14: Refugi de Conangles – Vielha. Trekking. 15 km / 1350 m D+
Al empezar esta sección, había el último corte horario de la carrera. Corte que se modificó y del que nos informaron al salir en la sección anterior. Si se salía antes de las 12 de la noche se podía hacer la sección de más alta montaña, coronando el Tuc de Molières (3010 msnm), corte al que no llegamos por pocos minutos. De esta forma, igual que el 80 % de los equipos en carrera, nos dirigimos a la variante del Port de Vielha (2444 msnm). La noche, siendo la última de carrera, fue igualmente dura.

La travesía del Port de Vielha es el antiguo camino que se debía seguir para acceder a la Vall d’Aran en tiempos ancestrales antes de que se construyera el famoso Tunel de Vielha. Como os podéis imaginar, este camino, a pesar de ser un GR, es utilizado únicamente por excursionistas que hacen la travesía y por lo tanto ha caído en desuso. Si además le añadimos una travesía de noche, después de 3 días en carrera puede ser lo más parecido al festival de Woodstock pero en el mundo de las alucinaciones y el cansancio. No sé si el GR está bien indicado o no, lo que si se es que no eramos capaces de avanzar 50 metros in perder el rastro y las franjas rojas y blancas. Nos íbamos durmiendo mientras andábamos, y hacerlo por un pequeño sendero con un desplome de cientos de metros a un lado no es ni recomendable ni divertido, las alucinaciones se hacían latentes en cada pequeña parada que hacíamos, en una sola noche llegamos a comprar iogures, a echar en falta la bolsa de plástico que no sé dónde habíamos dejado, y a tener unos minutos patrocinados por los supermercados Aldi a los que ninguno de los 4 solemos ir a comprar. Fue una noche fría, con viento en las cotas altas pero que a pesar de todo el sufrimiento y los malos momentos vividos nos dio un rayo de alegría, el mismo rayo que cegó nuestros ojos al superar la placa de nieve justo en el collado del Port de Vielha, un rayo de luz que nos hizo sonreir y que nos dio la esperanza de saber que entrábamos de nuevo en la Vall d’Aran y que empezaba un nuevo día, el último día en el que cruzaríamos la línea de meta si aguantábamos como lo estábamos haciendo.

La primera parte de la bajada fue bastante técnica, en medio de un caos de rocas que nos condujo hasta la Cabana deth Pontet y después una interminable bajada por senderos de bosque hasta entrar a Vielha.

S15: Vielha – Bossóst. BTT + Paddle surf + Trekking. 58 km / 2340 m D+

Una sección de auténtica transición para todos los equipos. Un trazado con muchísimas balizas optativas a las que nadie fue, y nosotros no fuimos la excepción, marcamos un par de ellas y nos dirigimos directamente a meta. Desde la mitad de la sección nos juntamos con los colegas de Vallfosca y compartimos unos minutos con ellos antes de llegar al final de sección. El recorrido iba siguiendo el Camin Reiau, el antiguo camino que unía la parte francesa de Pirineos con la Vall d’Aran, se trata de un sendero sinuoso, que va siguiendo el río Garona en un constante sube y baja que, para nada disfrutamos a las alturas de carrera en la que lo recorrimos, seguro que ahora lo disfrutaríamos más. Finalmente llegamos al pueblo de Bóssost, la última transición donde nos estaba esperando de nuevo nuestra asistencia Lupe, esta vez acompañada de mis padres que se acercaron para ver como llegábamos a meta.

S16: Bossóst – Les. Trekking + tirolina. 13 km / 690 m D+
Por fin llegó la sección final, una sección sin ninguna complicación que condujo a todos los equipos en carrera hasta la línea de meta. El recorrido seguía visitando el Camin Reiau, esta vez en una parte donde el valle era más ancho y ya no era un sube y baja constante. Justo a la llegada al pueblo de Les debíamos completar un circuito de cuerdas dentro del recorrido de aventura del camping Cauarca, el mismo en el que habíamos estado alojados, para disfrute de los corredores la tirolina era toda en bajada! Después de las cuerdas, hacia meta y a alzar los brazos al pasar por el arco, las fotos de rigor y para la ducha que olíamos a humanidad entera.

En aquellos momentos, con el cansancio, con el sueño y con las ganas de llegar a meta, son también momentos duros, momentos en que afloran mil emociones del cuerpo, pero en los que nunca nos damos cuenta de lo que acabamos de hacer, del esfuerzo sobrehumano que es capaz de aguantar el cuerpo. No sé porque pero en este raid esta emoción ha sido mucho más exagerada. Quizás es porque el formato de carrera ha llevado a la organización a tener un gran quebradero de cabeza para completar las clasificaciones, nosotros éramos conscientes de que habíamos hecho una buena carrera, pero cuando Xavi me confirmó que éramos cuartos, no me atacó la euforia, la euforia que debería haber aflorado al haber quedado a un paso del podio en una carrera de las series europeas entre tantos equipos internacionales buenos. Poco a poco, y a lo largo de los días me he ido mentalizando de lo que hicimos, y realmente sí, me siento muy contento por todo el equipo y el trabajo que se hizo, así que esta vez, el darse cuenta de lo que habíamos hecho si lo he tenido que reconocer al cabo de muchos días, quizás demasiados…